13/11/12

Cuando te sientas estresado

Hace algunos años fui al doctor porque estaba constantemente enferma. Él me dijo que los síntomas eran el resultado de estar estresada. Estaba durmiendo mal, alimentándome inadecuadamente y exigiéndome más y más -todo en nombre del servicio al Señor-. La palabra estrés era originalmente un término de ingeniería usado para referirse a la cantidad de fuerza que un balancín, u otro soporte físico, podía sostener bajo presión sin colapsar. En nuestro tiempo el término estrés ha sido ampliado para incluir la presión mental y emocional. El estrés es algo normal en la vida de todos. Dios nos ha creado con la capacidad de sobrellevar una cierta cantidad de presión y tensión. El problema se suscita cuando nos esforzamos más allá de nuestras limitaciones, lo que nos puede llegar a ocasionar un daño permanente. La paz está destinada a ser la condición natural de todo creyente en Jesucristo. Él es el Príncipe de Paz, y en Jesús encontramos nuestra herencia de paz. Es un don del Espíritu Santo que Él nos da cuando vivimos en obediencia a su Palabra. La paz que Dios da se manifiesta en tiempos buenos o malos, cuando hay abundancia o escasez. Su paz opera en medio de la tormenta. Filipenses.4:6-7

3/10/12

Falsos profetas

Este vino a Jesús de noche y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede hacer estas señales que tú haces si no está Dios con él. Juan.3:2 Es evidente que Nicodemo estaba inquieto por lo que veía en la persona de Cristo. Sus compañeros fariseos permanentemente buscaban la manera de desacreditarlo. Nicodemo, sin embargo, procuró hablarle a solas, tomando las precauciones necesarias para que no lo vieran. La primera frase que pronunció el fariseo revela uno de los más comunes errores en nuestra cultura: creer que las buenas obras son una señal incuestionable de la presencia de Dios en la vida de una persona. Es una de las razones por lo que existe tanta confusión acerca de quiénes son verdaderamente los siervos de Dios entre nosotros. No pasa semana en la cual no converso con alguna persona que señala la abundancia de «señales» en algún ministerio, como clara evidencia de la operación del Espíritu en la vida de algún líder. Debemos recordar que el enemigo también tiene poder para obrar milagros. Cuando Moisés se presentó delante del faraón y convirtió su vara en serpiente, los magos de la corte hicieron exactamente lo mismo. En Mateo.7:22 Cristo solemnemente advierte que en el día del juicio final se presentarán delante de él personas que le dirán: «Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?», ¡personas que él no conoce! ¡Cuán profundamente defraudados se sentirán al escuchar de la boca de Cristo que él los llama «hacedores de maldad»! No obstante el contenido dramático de este texto, en veinticinco años de experiencia ministerial he visto al pueblo de Dios seducido una y otra vez por este concepto. Han desfilado por la iglesia un sin número de profetas, sanadores y hacedores de milagros. Deslumbrados por sus obras, no nos detuvimos a pensar que muchos de ellos no mostraban la verdadera señal de una persona consagrada a Dios, aquella señal que el diablo no puede imitar, ni falsificar. Cristo indicó que esta señal es la ÚNICA evidencia de la obra de Dios: haber nacido a una nueva vida por la exclusiva acción del Espíritu Santo. Es la obra soberana del Espíritu la que produce en el ser humano un corazón regenerado que se manifiesta en actitudes completamente diferentes a la de las personas que viven en tinieblas. En esa vida se podrá ver claramente el amor, el gozo, la paz, la paciencia, la benignidad, la bondad, la fidelidad, la mansedumbre y el dominio propio (Gá. 5:22–23). La Palabra claramente señala que los hombres serán conocidos por estos frutos. Para pensar: ¿Implica esto que todos los que obran milagros son indignos de nuestras confianza? ¡De ninguna manera! Dios ha dado a su pueblo acceso a todas las manifestaciones del Espíritu, incluyendo la posibilidad de obrar milagros, señales y prodigios. No debemos, sin embargo, mirar estas manifestaciones para evaluar si un ministerio es genuino, sino la vida de la persona que está detrás del ministerio. Los que caminan con Dios indefectiblemente tendrán perfume de cosas santas y se verá en sus vidas el mismo carácter del varón de Galilea.

9/3/12

¿Cómo estas mirando la vida?

Se cuenta la historia de gemelos idénticos: uno lleno de optimismo que a menudo solía decir: ¡Todo está saliendo color de rosas! y el otro, un pesimista triste y sin esperanza que de continuo esperaba que sucediera lo peor. Los padres preocupados por los gemelos los trajeron a un psicólogo, con la esperanza de que él pudiera ayudarlos a balancear sus personalidades. El psicólogo sugirió que en el próximo cumpleaños de los gemelos, los padres los pusieran en habitaciones separadas para abrir sus regalos. -Denle al pesimista los mejores regalos que puedan comprar -les dijo el psicólogo- , y al optimista una caja de estiércol. Los padres hicieron como se les dijo. Cuando miraron a hurtadillas al gemelo pesimista, lo escucharon quejarse: -No me gusta el color de este juguete. ¡Apuesto a que este juego se va a romper! No me gusta jugar a este juego. ¡Conozco a alguien que tiene uno mejor que este! Atravesando de puntilla el pasillo, los padres miraron a hurtadillas y vieron a su hijo optimista, que con alegría tiraba al aire el estiércol. Se estaba riendo mientras decía: - ¡No puedes engañarme! ¡Donde hay tanto estiércol, tiene que haber un caballo! ¿Cómo estas mirando la vida hoy? ¿Cómo un accidente que está esperando por suceder, o una bendición a punto de ser recibida? La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo. Ellos hacen lo mejor de las cosas. No que hable porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Filipenses 4:11,13

7/3/12

Las tres mujeres

Una hermosa historia cuenta de una cristiana que soñó con tres mujeres que estaban en oración. Mientras permanecían de rodillas, el Maestro se les acercó. Se acercó a la primera, se inclinó hacia ella con gracia y ternura, con una sonrisa llena de radiante amor y le habló con voz pura, dulce y musical. Apartándose de ella, se acercó a la segunda, pero solamente le puso la mano sobre la cabeza inclinada, y le dio una mirada de aprobación. Pasó junto a la tercera en forma casi abrupta; no se detuvo a hablarle, ni a mirarla. La mujer, en su sueño, pensó: ¡Qué grande debe ser su amor por la primera! A la segunda le dio su aprobación sin las demostraciones de amor que le hizo a la primera; la tercera debe de haberle ofendido profundamente, porque Él no le dirigió una sola palabra y ni siquiera una mirada al pasar. ¿Qué habrá hecho, y por qué hizo tanta diferencia entre ellas? Mientras trataba de explicarse la acción del Señor, Él mismo se le acercó y le dijo: “— Mujer, ¡qué mal me has interpretado! La primera mujer necesita todo el peso de mi ternura y cuidado para poder afirmar el pie en el camino angosto. Ella necesita mi amor, mi interés y ayuda todo el día. Sin él, fallaría y caería. La segunda tiene una fe más fuerte y un amor más profundo, y puedo estar tranquilo porque confía en mi, no importa lo que haga la gente. La tercera, que según tú no noté y aún descuidé, tiene una fe y un amor de la más fina calidad. A ella la preparo por medio de un proceso rápido y drástico para un servició sublime y santo. Ella me conoce tan íntimamente, y confía en mí hasta tal punto, que no depende de palabras ni de miradas ni de ninguna demostración externa de mi aprobación. No desmaya ni se desalienta ante ninguna de las circunstancias por las que la hago pasar. Confía en mí aun cuando el sentido, la razón y los instintos más finos del corazón natural se rebelarían. Sabe que estoy trabajando en ella para la eternidad, y aunque lo que hago no se lo explica ahora, lo entenderá después. Callo en mi amor, porque amo más que lo que las palabras pueden expresar, o el corazón humano puede entender. Callo por amor a ti, para que aprendas a amarme y a confiar en mí en respuesta espontánea y espiritual a mi amor, sin que ningún estímulo externo pida tal respuesta. Dios hizo la Mujer como un regalo viviente. Mirémosla y tratémosla como tal. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Genesis 2:22.

Hola Papi

Todo pasó una mañana muy temprano cuando me estaba preparando para ir a un campamento, ya que nos habían invitado a dirigir la alabanza. Estaba tan apurado que no me percaté de que mi hija Zuri de 3 años de edad se había despertado y me veía detenidamente y a la vez con curiosidad. Mientras seguía apurado empacando mis cosas, dirigí mi mirada hacia donde estaba ella. - Hola papi, me dijo sonriendo. Esas sencillas palabras me conmovieron a tal grado que dejé por un minuto lo que estaba haciendo , la levanté del suelo y la abracé fuerte. - Hola hijita, fue mi respuesta. Al llegar al campamento y comenzar la alabanza le dije a Jesús: “Hola papi” con todo mi corazón. Se que logré que su corazón se conmoviera así como el mío al escuchar esas palabras. ¿Hace cuánto tiempo que no le dices a tu Padre celestial “Hola Papi” o “Te amo Papi”? Salmo 63:1 Oh Dios, tú eres mi Dios; yo te busco intensamente. Mi alma tiene sed de ti; todo mi ser te anhela,

3/3/12

La carta

Me gustaría ser una carta de las que lleva en su bolsa el cartero después de volar en avión y cruzar los mares. Me gustaría llevar noticias agradables, o consuelo cuando las noticias son desagradables, palabras de perdón, de disculpa o aliento. Me gustaría ser una carta escrita por un niño, con sus rasgos vacilantes, pidiendo ingenuamente juguetes a los Reyes magos. Y si fuera la humilde carta dirigida a un campesino, sería muy feliz de poder decirle muchas cosas que alentaran su vida. También me gustaría ser una carta escrita por un gran personaje para así ser guardada y poder llegar a ser un día una pieza de museo. Si fuera una carta me gustaría transmitir algo hermoso y recibir un beso lleno de emoción después de ser leída. Y la Biblia me dice que puedo serlo, que realmente lo soy, una carta abierta donde todos pueden leer mi testimonio. El mensaje vivo de mi fe, la transmisión de mi amor y la fuerza de mi esperanza. 1 Timoteo 4:12 Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.

29/2/12

¿Rico? ¿Para qué?

Este es uno de los consejos que Pablo le dio a Timoteo en cuanto a ser rico. Bastante directo. Si tú deseas ser rico (Si ganas más de $2,500 por año, estás en el 50% del mundo. $30,000…en el 5%) el tener posesiones, cosas lindas, entonces deberías también desear hacer bien con esas cosas. Luchas para ganar suficiente dinero y estar cómodo, al punto de que estás cansado, descuidando a tu familia, amigos o Dios? Entonces deberías luchar de igual manera para hacer bien a los demás con lo que tienes y con lo que ganas. Deberías tener el mismo deseo de hacer bien, de dar, de compartir. Si no lo haces, entonces has perdido de vista el punto y no entiendes lo que se te ha dado. De hecho, probablemente alabes más a tu dinero y posesiones que a Dios. Y muchos de nosotros que tenemos más de lo que necesitamos terminamos desperdiciando nuestro ingreso en cosas frívolas. Cuidado con lo que te esfuerzas por tener. Con las bendiciones, viene responsabilidad. Mientras más grande la bendiciones, más grande la responsabilidad. Si descuidas esa responsabilidad, entonces lo más probable, es que también estés descuidando otras cosas importantes: Dios, familia y amigos.